Bucaramanga en alerta: primer menor quemado por pólvora y padres cuestionan falta de prevención
Primer quemado por pólvora en Bucaramanga evidencia fracaso en prevención y controles durante diciembre
BUCARAMANGA - NORTE — Doña Elsa Moreno, madre de un niño de 8 años en el barrio La Indumil, expresa su preocupación por la inseguridad que representa la pólvora para los niños de la zona. "Ya es el primer caso este diciembre y tememos que aumenten. Las autoridades hablan mucho, pero no vemos controles efectivos en nuestras calles", afirma con voz angustiada.

Desde hace varios años, Bucaramanga enfrenta una persistente falta de control sobre el uso y venta ilegal de pólvora, que se agrava en la temporada decembrina. Organizaciones comunitarias y vecinos denuncian que las campañas de prevención son insuficientes y que las sanciones anunciadas por las autoridades rara vez se aplican.
El secretario de Salud de Santander, Edwin Prada, anuncia sanciones severas y apela a la responsabilidad de los padres para evitar que los niños manipulen pólvora. Sin embargo, estas advertencias no se traducen en medidas efectivas que eviten incidentes como el registrado en el nororiente de la ciudad, donde un menor de 16 años sufrió quemaduras en los dedos tras manipular unos totes.
"La alcaldía habla de sanciones, pero en la práctica no hemos visto controles ni campañas en los barrios. Mi sobrino fue quemado y nadie nos dijo qué hacer para evitar que esto pase otra vez."
— Lina Torres, familiar del menor afectado y residente en el barrio San Faustino
Líderes comunitarios y expertos en salud pública del área metropolitana de Bucaramanga cuestionan la gestión administrativa frente a este problema recurrente. Señalan que la falta de articulación entre las instituciones encargadas de la salud, seguridad y educación genera vacíos que terminan afectando a niños y adolescentes.
La revisión de los informes hospitalarios indica que cada diciembre aumentan los casos de quemaduras por pólvora en Bucaramanga, con un saldo significativo en menores de edad, pero no se registra una reducción sostenible a pesar de las campañas anunciadas cada año.
Propuestas desde la academia y la sociedad civil
Expertos en salud pública de la Universidad Industrial de Santander proponen implementar programas de prevención comunitaria con participación activa de padres, líderes y docentes, basados en experiencias exitosas en ciudades como Medellín, que incluyen:
- Campañas educativas permanentes en colegios con talleres interactivos sobre riesgos de la pólvora.
- Veedurías ciudadanas con capacidad para denunciar y vigilar la venta ilegal.
- Alianzas entre alcaldías y Organizaciones No Gubernamentales para reforzar la supervisión y la sanción efectiva.
Asimismo, la Junta de Acción Comunal del barrio Provenza exige a la Alcaldía de Bucaramanga un plan de acción con cronogramas claros, controles permanentes en puntos críticos y una evaluación pública que permita a la ciudadanía verificar el cumplimiento de las medidas.
¿Estará Bucaramanga dispuesta a dejar atrás la retórica y adoptar medidas concretas para proteger a sus niños y evitar que más menores resulten quemados en estas justas de diciembre?
Contexto adicional: Para diciembre de años anteriores, Bucaramanga reportó un promedio de 15 menores quemados por pólvora según reportes hospitalarios, sin evidencias claras de reducción. Las sanciones económicas y penales anunciadas por la Gobernación de Santander no tienen seguimiento público y no hay informes oficiales sobre su aplicación.
Fuentes consultadas: Familiares de afectados, Juntas de Acción Comunal del norte y Provenza, expertos en salud pública de la UIS, testimonios vecinales en Bucaramanga, Secretaría de Salud de Santander.