Bucaramanga despierta con el temor latente: sismo en Santander expone falta de prevención y preparación municipal
El "Nido Sísmico de Bucaramanga" no es noticia nueva, pero la alarma crece entre vecinos tras sismo de 5,8 en Mesa de los Santos
BUCARAMANGA — Eran las 3:27 de la madrugada cuando doña Lucía Herrera, vecina del barrio San Alonso en Bucaramanga, fue despertada abruptamente por el intenso temblor que sacudió la ciudad. "Sentí que se movía todo, pensé en los daños. Aquí vivimos con el miedo constante de un gran sismo, pero nadie nos ha explicado qué hacer realmente", asegura con preocupación.

Santander volvió a temblar con un sismo de magnitud 5,8 cuya fuente se ubicó en la Mesa de los Santos, una zona ya reconocida mundialmente como el "Nido Sísmico de Bucaramanga" por su alta actividad tectónica. Este movimiento, aunque profundo (a 150 kilómetros), se sintió con fuerza en Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta, generando alarma en la población que, a altas horas de la noche, se vio sorprendida y con pocas respuestas claras por parte de las autoridades.
Aunque las instituciones nacionales, como el Servicio Geológico Colombiano y la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres, indicaron que "no se reportaron daños graves", en los barrios populares y zonas vulnerables del área metropolitana la preocupación es palpable. "Aquí las casas son antiguas o improvisadas, y un sismo así podría causar daños irreversibles", alerta Juan David Londoño, líder comunal en Floridablanca.
"Necesitamos que las autoridades locales expliquen qué planes hay para proteger a nuestras comunidades, y que estos se actualicen y socialicen urgente. Vivimos en una zona de constante riesgo y no podemos quedarnos esperando a que ocurra una tragedia"
— María Fernanda Cruz, habitante de Girón
La alcaldía de Bucaramanga anunció inspecciones en infraestructuras estratégicas, pero no ha detallado acciones concretas sobre cómo garantizar la seguridad estructural de viviendas ni qué planes de evacuación son eficaces en la práctica.
Expertos independientes en sismología y gestión del riesgo de la Universidad Industrial de Santander señalan que el principal reto no es solo monitorear, sino preparar a la población y actualizar los planes locales de prevención, además de fortalecer la resiliencia urbana en los municipios del área metropolitana.
Fiscalización y preparación insuficiente: la constante en Bucaramanga y su área metropolitana
Un informe reciente de la Red de Veedurías y Organizaciones Sociales de Santander advierte que los planes de gestión del riesgo en los municipios del área metropolitana están desactualizados y tienen una baja ejecución presupuestal, lo que deja a miles de familias en situación de vulnerabilidad ante eventos sísmicos.
Propuestas desde la academia y la comunidad
Ante esta situación, expertos del Instituto de Sismología de la UIS proponen:
- Implementación de programas obligatorios de educación y simulacros sísmicos en colegios y comunidades de Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta.
- Integración de mapas de riesgo actualizados con tecnología GIS para la identificación precisa de las zonas más vulnerables.
- Creación de un Comité Metropolitano de Gestión del Riesgo que incluya veedores ciudadanos y grupos comunitarios para supervisar la ejecución de planes y obras.
María Fernanda Cruz insiste en que "no podemos conformarnos con alertas oficiales. Exigimos planes claros, inversión transparente y participación ciudadana real para que, cuando un sismo se sienta, no sea una sorpresa devastadora".
Contexto adicional: Bucaramanga y su área metropolitana forman parte del 'Nido Sísmico de Bucaramanga', reconocido globalmente. Sin embargo, hay retrasos y baja inversión en planes de prevención y mitigación, según veedurías y expertos locales.
Fuentes consultadas: Habitantes de Bucaramanga, líderes comunales, Red de Veedurías de Santander, expertos de la UIS, Servicio Geológico Colombiano (para datos básicos), Unidad de Gestión del Riesgo.