Bucaramanga: conductores de moto denuncian que multas e inmovilizaciones ponen en riesgo su sustento diario
Propuesta de 'El Barbas' llega tras años de abandono a moto trabajadores que sufren sanciones que amenazan su sustento
BUCARAMANGA — Andrés, domiciliario del Centro de Bucaramanga, relata la difícil realidad que enfrentan muchos conductores de moto: "Me inmovilizaron la moto. Tres días sin trabajar. Tres días sin ingresos". Esta es la realidad cotidiana de cientos de bumangueses que dependen de sus motocicletas para subsistir, donde una simple multa o inmovilización puede significar la diferencia entre alimentar a su familia o no.

En Bucaramanga, las multas y las inmovilizaciones a motociclistas que usan su vehículo como fuente principal de ingresos son una constante que amenaza el sustento de quienes trabajan en la informalidad o servicios domiciliarios. Estas sanciones no siempre obedecen a imprudencia, sino a la imposibilidad de pagar de contado documentos básicos como SOAT, tecnomecánica o licencia.
La propuesta del candidato a la alcaldía Carlos Bueno, conocido como 'El Barbas', plantea la entrega de créditos blandos para que estos conductores se pongan al día y eviten la pérdida de sus vehículos. Sin embargo, expertos y afectados cuestionan que esta medida, si bien puede ser un alivio, no soluciona la problemática estructural ni garantiza que se aborden las causas de fondo.
“No es que no quiera cumplir. Es que pagar todo junto me deja sin mercado”, dice Marta, una madre cabeza de hogar del norte de la ciudad. Para ella y muchos en situaciones similares, las sanciones significan suspender no solo el trabajo, sino también la alimentación básica.
"La multa se paga. Lo que no se recupera es el tiempo, el dinero y el trabajo perdido"
— Jorge, conductor particular de Cabecera
Expertos en economía informal y movilidad consultados apoyan que se requieran medidas que vayan más allá de créditos aislados. La profesora Ana Maria Torres de la Universidad Industrial de Santander (UIS) señala que "el problema es sistémico y requiere políticas públicas de acompañamiento social y financiero, además de programas de educación vial y control diferenciado para evitar que la informalidad se castigue sin ofrecer soluciones claras".
Además, la propuesta carece de un cronograma o detalle claro sobre cómo se implementarán estos créditos, quién administrará los recursos y de qué manera se garantizará el acceso equitativo para todos los conductores afectados en el área metropolitana.
Soluciones desde la academia y la sociedad civil
Ante la situación, varias organizaciones de la sociedad civil y expertos independientes proponen:
- Implementar programas de pago fraccionado y educación vial que permitan evitar multas antes de que estas se apliquen.
- Crear fondos de apoyo financiero administrados de manera transparente con participación directa de las Juntas de Acción Comunal.
- Desarrollar estrategias coordinadas entre movilidad, policía y gobierno local para flexibilizar sanciones en casos justificados y prevenir la pérdida del sustento.
La comunidad afectada exige que los candidatos y autoridades actuales presenten propuestas concretas y mecanismos claros de rendición de cuentas, con cronogramas públicos y espacios para veeduría social, antes de que nuevas sanciones sigan profundizando la crisis económica en los barrios de Bucaramanga y su área metropolitana.
Contexto adicional: La informalidad y precariedad laboral afectan a miles en Bucaramanga que dependen de la moto como único medio para generar ingresos. Sanciones sin vías de alivio previstas generan exclusión social y económica permanente.
Fuentes consultadas: Testimonios de conductores domiciliarios, madres cabeza de hogar, expertos de la Universidad Industrial de Santander, líderes comunitarios del área metropolitana, y documentos de análisis económico y social.