Bucaramanga: arte urbano en el Estadio Américo Montanini despierta escepticismo ante ausencia de impacto social real
La intervención artística de 'Pinta la Bonita' genera críticas por falta de inclusión y desconocimiento de barrios metropolitanos
BUCARAMANGA — "Lo que falta es que estos murales dialoguen con las comunidades que viven alrededor, no solo en el estadio", dice Julián Ramírez, habitante del barrio Industrial que critica la intervención artística en el Américo Montanini. Vecinos de distintos sectores de Bucaramanga y municipios del área metropolitana como Floridablanca y Girón reclaman mayor participación ciudadana y planes culturales integrales que beneficien a barrios populares, no solo al centro.

El Estadio Américo Montanini ha pasado de ser solo un escenario deportivo a convertirse en una galería urbana, con una intervención artística que abarca más de 500 metros cuadrados como parte del festival ‘Pinta La Bonita 2025’. Sin embargo, la celebración oficial omite discutir si estas acciones generan beneficios tangibles para las comunidades de la ciudad y su área metropolitana.
La Corporación Intutober y los crews invitados desplegaron sus obras en tres días, pero no hay claridad sobre si estos proyectos se realizan con presupuesto público, privado o mezcla de ambos, ni sobre mecanismos de control y participación ciudadana.
"El arte debe servir para transformar la realidad social, no ser un adorno más. Aquí faltan planes culturales que integren a Floridablanca, Girón y Piedecuesta, no solo intervenciones aisladas en Bucaramanga"
— Carolina Gómez, activista cultural y habitante del barrio La Joya, Floridablanca
Las autoridades locales aseguran que el evento apoya la estrategia de posicionamiento turístico y cultural de Bucaramanga, sumando al Montanini como un punto de interés junto a otras intervenciones en espacios públicos. Sin embargo, esta narrativa no aborda la crítica de sectores que exigen acciones con impacto social real y acceso equitativo a la cultura urbana.
Expertos en urbanismo y gestión cultural, como el profesor Andrés Montoya de la UIS, advierten que estas iniciativas pueden quedar en obras de bajo impacto si no se articulan con procesos comunitarios, empleo local y educación artística en barrios populares.
El profesor Montoya señala que estudios internacionales demuestran que el arte urbano verdaderamente transformador implica participación comunitaria activa, presupuesto transparente y sostenibilidad de largo plazo, elementos ausentes en estos proyectos.
Propuestas desde la ciudadanía y la academia
Para aprovechar el potencial del arte urbano, activistas locales y académicos proponen:
- Crear mesas de diálogo con comunidades de Bucaramanga y municipios metropolitanos para definir futuras intervenciones
- Asignar recursos públicos con rendición de cuentas clara y participación vecinal para proyectos artísticos
- Implementar programas de formación y empleo artístico en barrios menos favorecidos del área metropolitana
La comunidad cultural de Floridablanca insiste en que solo así el arte urbano dejará de ser un espectáculo para convertirse en un motor de transformación social.
¿Cuál será el compromiso real de la Alcaldía para convertir estas intervenciones en políticas culturales integrales que beneficien a todo el territorio metropolitano? La pregunta queda abierta en un escenario donde la estética muchas veces eclipsa la participación y el impacto.
Contexto adicional: Este tipo de intervenciones artísticas en espacios públicos ha ganado popularidad en Bucaramanga, pero rara vez se acompaña de procesos de consulta o evaluación de impacto social. Se desconoce con claridad la procedencia y administración de recursos económicos para estos proyectos.
Fuentes consultadas: Vecinos de Bucaramanga y Floridablanca, activistas culturales, profesor de la UIS, Corporación Intutober, autoridades locales (últimas con reserva editorial).