Atentados del ELN en Cúcuta evidencian fracaso del gobierno y deterioro de seguridad en Santander

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Atentados del ELN en Cúcuta evidencian fracaso del gobierno y deterioro de seguridad en Santander

Violencia creciente del ELN en Norte de Santander afecta estabilidad regional y pone en riesgo a Bucaramanga

CÚCUTA — "Vivimos con miedo constante, no solo aquí en Cúcuta sino en todo Santander", afirma María Rodríguez, residente de Villa del Rosario, municipio del área metropolitana. Los recientes ataques explosivos que dejaron dos policías muertos y dos heridos en esta zona fronteriza agudizan la zozobra ciudadana y evidencian la falta de resultados en las promesas gubernamentales de seguridad y paz.

Daños en vía tras ataque con explosivos en Anillo Vial Oriental en Cúcuta
Daños en la vía Anillo Vial Oriental tras atentado con explosivos que también afectó a civiles y dejó múltiples heridos. Foto: Comunidad Cúcuta

El pasado domingo, un ataque con explosivos en la vía Anillo Vial Oriental, que conecta Cúcuta con El Zulia, acabó con la vida del intendente Franklin Guerrero y del subteniente Jairo Holguín. Ambos oficiales se desplazaban en motocicletas cuando activaron las cargas explosivas. Pese a que la Policía atribuye estos hechos al Ejército de Liberación Nacional (ELN), la comunidad denuncia que estas acciones violentas se multiplican ante la inacción estatal, sin que existan verdaderas estrategias de protección para la ciudadanía ni un plan efectivo para la región.

Casi simultáneamente, un hostigamiento armado contra el Comando de Acción Inmediata (CAI) en Villa del Rosario, municipio del área metropolitana de Cúcuta, dejó dos uniformados heridos. Este ataque se suma a un patrón de violencia creciente que ha profundizado la crisis humanitaria y de seguridad en la zona.

"Las autoridades prometen seguridad y diálogo, pero las balas siguen llegando. Nosotros somos los que vivimos con el miedo y pagamos las consecuencias"

— José Gómez, habitante de Villa del Rosario

El gobierno nacional, liderado por el presidente Gustavo Petro, ha mostrado una postura oscilante entre llamar al diálogo con el ELN y denunciar su falta de voluntad para la paz. A pesar de los reiterados llamados para retomar el proceso de negociación, suspendido desde hace un año tras crecientes hechos violentos, la comunidad reclama claridad y resultados reales en vez de discursos.

Expertos en seguridad y derechos humanos críticos con la gestión estatal señalan que esta estrategia ha fracasado y que la falta de un plan integral para la región fortalece al ELN y empeora la situación para los ciudadanos comunes.

Análisis de la realidad

Informes independientes advierten que el ELN mantiene presencia activa en Norte de Santander y otros 18 departamentos, con control y operaciones en zonas urbanas y rurales. Mientras tanto, en la región fronteriza con Venezuela, se intensifica el contrabando, el tráfico de armas y la trata de personas, que han sido poco combatidos efectivamente.

La ausencia de estrategias claras para la prevención y control, así como la falta de participación ciudadana en planes de seguridad, contribuye a la persistencia de estos ataques.

Propuestas desde la academia y la sociedad civil

Especialistas de la Universidad Industrial de Santander (UIS) sugieren una mesa regional permanente de seguridad con participación activa de líderes comunitarios, autoridades locales y representantes de derechos humanos. Este espacio buscaría fortalecer la vigilancia social, implementar programas de prevención del delito y garantizar la protección de la población civil.

  • Implementación de estrategias de inteligencia comunitaria para anticipar ataques
  • Fortalecimiento de la coordinación interinstitucional entre Policía y autoridades municipales
  • Programas de apoyo psicológico y social para víctimas y población vulnerable

Desde organizaciones locales y veedurías ciudadanas, se exige que el gobierno nacional y las administraciones regionales rindan cuentas claras y publiquen reportes periódicos sobre los avances en seguridad y negociaciones de paz.

¿Continuará el deterioro de la seguridad en la frontera y la región metropolitana de Bucaramanga? La comunidad exige medidas concretas y transparentes, no palabras vacías que sólo aumentan la desesperanza.


Contexto adicional: El proceso de paz con el ELN permanece suspendido desde el primer semestre de 2025, tras una escalada de violencia y la ruptura formal anunciada por el presidente Petro. La situación en Norte de Santander es reflejo de la crisis en zonas fronterizas, con graves consecuencias para la población civil y la estabilidad regional.

Fuentes consultadas: Testimonios de habitantes del área metropolitana de Cúcuta, expertos independientes en seguridad y derechos humanos, organizaciones comunitarias y documentos oficiales de Policía Metropolitana de Cúcuta.