Atentados del ELN en Cúcuta evidencian crisis de seguridad que también conmociona al área metropolitana de Bucaramanga

Noticia validada por AI en varias fuentes
Atentados del ELN en Cúcuta evidencian crisis de seguridad que también conmociona al área metropolitana de Bucaramanga

La violencia fronteriza y la impunidad del ELN siembran miedo en Santander pese a llamados gubernamentales a la paz

CÚCUTA / ÁREA METROPOLITANA DE BUCARAMANGA — Martha Sánchez, familiar de una de las víctimas fatales, expresa su dolor y preocupación: "No es solo una cifra más, son vidas que quedaron en el camino por la falta de respuestas claras y efectivas. Aquí, en la frontera, vivimos con miedo constante y sin garantías reales de protección". Tras el doble atentado con explosivos en la vía Anillo Vial Oriental de Cúcuta, que dejó dos policías muertos y dos heridos, el temor también se siente en comunidades cercanas, incluyendo municipios del área metropolitana de Bucaramanga, que han reportado un aumento en la percepción de inseguridad.

Zona afectada por explosión en vía de Cúcuta, con daños visibles en la infraestructura y vehículos
La vía Anillo Vial Oriental en Cúcuta tras el atentado con explosivos que dejó dos policías muertos y dos heridos. La inseguridad y violencia afectan a toda la zona fronteriza con impacto indirecto en el área metropolitana de Bucaramanga. Foto: Comunidad

El atentado ocurrió en una zona que conecta Cúcuta con El Zulia y fue atribuido por las autoridades al Ejército de Liberación Nacional (ELN), un grupo guerrillero con fuerte influencia en Norte de Santander. Aunque el Estado afirma estar enfrentando estas acciones, la realidad territorial evidencia una persistente violencia que no solo afecta a Cúcuta sino que genera alarma en toda la región debido a la cercanía y la inestabilidad permanente.

La Policía Metropolitana de Cúcuta asegura que los ataques son una retaliación directa del ELN ante las ofensivas en su contra, sin que se esclarezcan los graves vacíos en la estrategia de seguridad para mitigar estas acciones. Además, casi simultáneamente al ataque con explosivos se registró un hostigamiento contra el CAI en Villa del Rosario, otro municipio fronterizo, donde dos uniformados resultaron heridos.

Sin embargo, voces de la comunidad cuestionan la efectividad de estas acciones oficiales: "Estos ataques no son hechos aislados, son el reflejo de años de negligencia estatal y de estrategias que no garantizan la protección ni para policías ni para civiles», afirma Juan Carlos Ramírez, líder comunitario en Floridablanca, quien además reclama mayor presencia estatal y programas comunitarios de prevención.

"Estamos cansados de escuchar promesas sin resultados. Cada día en el área metropolitana sentimos el miedo, y las autoridades no muestran un plan claro para protegernos"

— Sandra Gómez, habitante de municipio del área metropolitana de Bucaramanga

Expertos en seguridad independientes advierten que la estrategia del Gobierno ha sido errática y que la reapertura de diálogos de paz con el ELN parece no tener impacto real en el terreno. Según el analista de la UIS, Andrés Cortés, "la falta de voluntad del ELN y la ausencia de un plan integral para atender la seguridad fronteriza profundizan la crisis que afecta a cientos de miles de personas en Santander y Norte de Santander".

Las cifras de violencia en Norte de Santander confirman esta realidad: el ELN mantiene una presencia en al menos 231 municipios del país, con fuertes bastiones en la región fronteriza. Las consecuencias son interrupción de servicios, daños a la infraestructura, y sobre todo, una tensión creciente para las comunidades locales.

Propuestas desde la academia y la sociedad civil

Ante este escenario, académicos de la UIS y organizaciones defensoras de derechos humanos proponen un enfoque integral que combine:

  • Programas de seguridad comunitaria con participación directa de líderes locales para fortalecer redes de prevención.
  • Mejor coordinación interinstitucional entre fuerzas de seguridad y entidades civiles para acciones conjuntas en zonas de riesgo.
  • Fortalecimiento de mecanismos de justicia transicional que permitan desactivar la violencia y promover la reconciliación en la región.

Estos expertos exigen además un compromiso claro del Gobierno nacional para la asignación y ejecución efectiva de recursos destinados a la seguridad y atención humanitaria.

La ciudadanía del área metropolitana y de Santander en general demanda respuestas claras, planes de seguridad concretos y mecanismos de participación para asumir el control sobre las problemáticas que hoy los afectan gravemente.


Contexto adicional: Las negociaciones entre el Gobierno y el ELN se encuentran suspendidas desde el primer semestre de 2025 tras múltiples acciones violentas y falta de voluntad política visible. La inseguridad en la frontera se ha mantenido en aumento constante, afectando no solo a Norte de Santander sino generando impactos en la percepción de seguridad en el área metropolitana de Bucaramanga.

Fuentes consultadas: Familiares de policías víctimas, líderes comunitarios del área metropolitana, expertos en seguridad de la UIS, organizaciones de derechos humanos, fuentes oficiales (con análisis crítico).