Atentado en Cúcuta evidencia fallas de seguridad en zona metropolitana fronteriza: dos policías muertos y vecinos afectados
Violencia persistente en Norte de Santander revela la falta de estrategias efectivas para proteger a la comunidad
CÚCUTA — Lina Rodríguez, residente del barrio Agua Clara, relata con temor cómo los recientes ataques con explosivos y hostigamientos en la vía Anillo Vial Oriental y Villa del Rosario han aumentado la zozobra entre los habitantes del área metropolitana. "Somos los ciudadanos los que pagamos las consecuencias, no vemos resultados concretos que nos hagan sentirnos seguros", denuncia mientras vecinos reportan cortes repetidos en el servicio eléctrico y daños en sus viviendas.
Este domingo, dos policías murieron y dos más resultaron heridos tras un ataque con explosivos atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la vía que conecta Cúcuta con El Zulia. Simultáneamente se registró un hostigamiento armado contra el Comando de Acción Inmediata (CAI) en Villa del Rosario, dejando más personal uniformado herido. Estos hechos expusieron no solo las vulnerabilidades en la seguridad de la zona metropolitana, sino también el impacto directo sobre la población civil, con interrupciones eléctricas y afectaciones a vehículos particulares.
La Policía Metropolitana de Cúcuta asegura que estas acciones son retaliaciones del ELN contra ofensivas recientes, pero no presenta un plan claro para prevenir futuros ataques ni explica cómo protegerán a los ciudadanos en barrios como Agua Clara y sectores fronterizos que ya viven en constante inseguridad.
"Nos sentimos abandonados. Las autoridades anuncian medidas, pero seguimos siendo blancos fáciles. El miedo crece y nadie nos dice cuándo acabará esta pesadilla"
— Lina Rodríguez, habitante barrio Agua Clara, Cúcuta
Expertos en seguridad consultados por Voz Oriente critican la ausencia de políticas integrales que involucren la comunidad y una estrategia coordinada con la Policía y el Ejército. Para el sociólogo Juan Camilo Torres, de la Universidad del Norte, la gestión actual repite patrones de respuesta reactiva y militarizada que lejos de garantizar la seguridad, aumenta la tensión y desconfianza social.
Los registros muestran que para el primer semestre de 2025, Norte de Santander ha incrementado los ataques atribuidos a grupos armados, y el área metropolitana de Cúcuta es epicentro. A pesar de los anuncios presidenciales para retomar diálogos de paz con ELN, la realidad en las calles apunta a un escenario más complejo y violento.
Propuestas desde la academia y la sociedad civil
Expertos independientes y organizaciones comunitarias exigen promover modelos de seguridad ciudadana participativa, que no dependan exclusivamente de la fuerza, sino que fortalezcan redes locales de prevención y denuncias oportunas. Plantean además mejorar la coordinación regional con autoridades venezolanas para controlar el flujo de armamento y grupos armados transfronterizos.
- Implementación de comités comunitarios de vigilancia con apoyo tecnológico no letal
- Fortalecimiento de canales de denuncia anónima con protección garantizada
- Creación de espacios de diálogo permanente entre autoridades, academia y sociedad civil del área metropolitana
La comunidad exige también transparencia y resultados concretos de la administración local y nacional, con cronogramas claros de acciones y rendición de cuentas para evitar que los hechos violentos sigan normalizándose.
¿Hasta cuándo seguirán las comunidades del área metropolitana de Cúcuta expuestas a ataques y sin garantías reales de seguridad? La urgencia de un plan eficaz y participativo es inaplazable.
Contexto adicional: El ELN mantiene presencia en al menos 19 departamentos, con fuerte actuación en Norte de Santander. Los diálogos de paz entre gobierno y guerrilla están suspendidos desde el primer semestre de 2025 tras un aumento de acciones violentas en zonas fronterizas. La comunidad local padece las consecuencias directas de esta crisis de seguridad.
Fuentes consultadas: Habitantes afectados de Cúcuta y Villa del Rosario, expertos en seguridad de la Universidad del Norte, Veeduría ciudadana local, informes de Policía Metropolitana de Cúcuta.