Atentado en Cúcuta deja 2 policías muertos y aumenta inseguridad en el área metropolitana
Violencia persistente en Cúcuta evidencia fracaso del Estado para garantizar seguridad en frontera
CÚCUTA / VILLA DEL ROSARIO — "Ya no sabemos a quién acudir ni cómo vivir tranquilos", denuncia Luz Marina Rincón, habitante de Villa del Rosario, tras el doble atentado que dejó dos policías muertos y dos heridos en el área metropolitana de Cúcuta. La comunidad, afectada por cortes de luz y alteración del orden, exige garantías reales de seguridad y un cese urgente de la violencia que azota la región fronteriza desde hace años.
Este domingo, el intendente Franklin Guerrero y el subteniente Jairo Holguín murieron cuando activaron cargas explosivas colocadas en la vía Anillo Vial Oriental, que conecta Cúcuta con El Zulia. Casi simultáneamente, un ataque a bala al CAI de Villa del Rosario dejó dos policías heridos y generó miedo en la población cercana al puente internacional Simón Bolívar.
La Policía Metropolitana atribuye ambos ataques al Ejército de Liberación Nacional (ELN), que reclama retaliación por las operaciones estatales recientes en la región. Sin embargo, esta explicación oficial no tranquiliza a los ciudadanos que día a día sufren la violencia y la falta de protección.
"Nos sentimos desprotegidos. La Policía llega después de los ataques, pero ¿quién protege a las familias mientras tanto?"
— Juan Carlos Meza, residente de Cúcuta
Organizaciones locales y expertos en seguridad cuestionan que el Gobierno nacional y las autoridades regionales no hayan presentado un plan efectivo para contrarrestar la creciente violencia de grupos armados ilegales en la frontera con Venezuela.
Según datos independientes, el ELN mantiene presencia en más de 20 municipios de Norte de Santander, y sus ataques han escalado en los últimos meses sin que se perciban respuestas contundentes que detengan la inseguridad.
Fiscalización y transparencia: cifras y actuaciones bajo lupa
El Gobierno habla de ofensivas y operativos, pero la comunidad y veedurías denuncian que la ejecución es insuficiente y que el déficit en inversión para seguridad fronteriza persiste. Fuentes locales señalan un aumento del 15% en incidentes violentos en lo que va del año en Cúcuta y municipios aledaños.
Propuestas desde la academia y sociedad civil
Expertos independientes de la Universidad de Santander (UIS) proponen tres líneas de acción para mejorar la seguridad en la zona metropolitana:
- Implementación de tecnología de vigilancia avanzada con participación comunitaria.
- Fortalecimiento de la cooperación transfronteriza con Venezuela a través de mecanismos civiles independientes.
- Creación de comités de seguridad locales con control ciudadano para vigilar operaciones policiales y militares.
Además, líderes comunitarios de los barrios fronterizos insisten en la necesidad de programas sociales que acompañen las acciones de seguridad para atacar las causas estructurales de la violencia.
Los ciudadanos del área metropolitana exigen un compromiso real y una calendarización pública de acciones concretas que permitan recuperar la tranquilidad en sus barrios.
Contexto adicional: El ELN mantiene una fuerte presencia en Norte de Santander, con acciones violentas frecuentes en la frontera. Los diálogos de paz están paralizados desde 2024, y el gobierno nacional no ha logrado frenar el aumento de hostilidades.
Fuentes consultadas: Residentes y líderes comunitarios de Cúcuta y Villa del Rosario, organizaciones de derechos humanos, expertos en seguridad UIS, Policía Metropolitana de Cúcuta (versión oficial con cuestionamientos).