Ataques del Eln en Cúcuta y Villa del Rosario generan miedo y denuncias de abandono en seguridad fronteriza

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Ataques del Eln en Cúcuta y Villa del Rosario generan miedo y denuncias de abandono en seguridad fronteriza

Zona metropolitana de Cúcuta vive temor tras doble atentado con explosivos y disparos contra policías

CÚCUTA — Juan Carlos Rodríguez, residente de Villa del Rosario, expresa con preocupación: "Desde hace meses vivimos con miedo. No solo son los policías, nosotros también sufrimos cuando explotan las bombas y la luz se va. Nadie nos protege". El doble atentado ocurrido en la vía Anillo Vial Oriental y el ataque armado al CAI de su barrio mantienen en tensión a las comunidades del área metropolitana de Cúcuta.

Vía con estructura dañada tras explosión de artefacto en Anillo Vial Oriental, Cúcuta
Daños en la vía Anillo Vial Oriental y suspensión del servicio eléctrico tras explosión que cobró la vida de dos policías. Foto: Comunidad de Cúcuta

Los ataques con explosivos y disparos en Cúcuta, atribuidos por la Policía Metropolitana al Ejército de Liberación Nacional (Eln), dejaron dos policías muertos —el intendente Franklin Guerrero y el subteniente Jairo Holguín— y dos más heridos en Villa del Rosario. La violencia no solo afectó a la fuerza pública, sino a la infraestructura vial, vehículos civiles y generó suspensión prolongada del servicio de electricidad, lo que añade temor entre los habitantes.

Esta situación evidencia nuevamente la fragilidad del control territorial del Estado en la región fronteriza, donde la presencia del Eln se ha fortalecido en al menos 231 municipios de 19 departamentos, con especial énfasis en Norte de Santander. La reincidencia de estos ataques pone en tela de juicio la efectividad de las estrategias gubernamentales para garantizar la seguridad.

"Estamos cansados de vivir bajo amenazas constantes sin respuestas claras. La Policía dice que es retaliación, pero la comunidad sigue pagando las consecuencias"

— María Fernanda Gómez, líder comunitaria de Cúcuta

La Policía Metropolitana afirmó que los ataques son una retaliación directa del Eln a las recientes operaciones en su contra, y el presidente Gustavo Petro ha vuelto a llamar a la guerrilla a retomar los diálogos de paz suspendidos hace un año. Sin embargo, estas declaraciones no han cambiado la realidad de inseguridad creciente y miedo generalizado en la frontera.

Expertos en seguridad consultados señalan que la estrategia militar y policial ha sido insuficiente y poco integral, pues no aborda las causas estructurales del conflicto ni fortalece la participación de las comunidades. Además, alertan sobre el riesgo de que el Eln siga expandiendo su influencia y control territorial.

En contraste con los anuncios oficiales, los vecinos denuncian daños a vehículos particulares y prolongadas interrupciones en servicios básicos, que agravan el impacto social del conflicto armado. La ausencia de canales claros para la protección civil y la reparación de daños mantiene a la comunidad en una situación de desamparo.

Soluciones desde la academia y la sociedad civil

Expertos de la Universidad de Santander (UDES) proponen implementar estrategias de seguridad con enfoque comunitario que incluyan:

  • Creación de veedurías ciudadanas de seguridad con poder de denuncia y seguimiento permanente.
  • Programas de prevención y diálogo entre fuerzas de seguridad y líderes sociales para reducir tensiones.
  • Inversión en infraestructura crítica que garantice protección a civiles y policías, incluyendo tecnologías de monitoreo en zonas vulnerables.

Asimismo, organizaciones sociales del área metropolitana insisten en que el Estado debe garantizar mecanismos de rendición de cuentas claros y plazos específicos para medir avances en la seguridad local.

¿Cuándo dejarán las comunidades del área metropolitana de Cúcuta de vivir en zozobra y miedo? ¡Exigimos respuestas claras y acciones urgentes que protejan a quienes día a día transitan y viven en esta frontera crítica!


Contexto adicional: Los diálogos de paz entre Gobierno y Eln están paralizados desde el primer semestre de 2025. La guerrilla tiene presencia creciente en municipios fronterizos, lo que agrava la crisis de seguridad.

Fuentes consultadas: Líderes comunitarios y ciudadanos afectados, Policía Metropolitana de Cúcuta, expertos en seguridad de la UDES, organizaciones sociales del área metropolitana.