Arte urbano en el Estadio Montanini: vecinos y expertos cuestionan impacto real en Bucaramanga
Intervenciones culturales en Bucaramanga concentran miradas, pero vecinos preguntan: ¿y la inclusión social?
BUCARAMANGA — Adriana Gómez, habitante del sector del Estadio Américo Montanini, reconoce que los murales colorean el espacio, pero cuestiona: "El estadio está más bonito, pero seguimos sin espacios seguros ni oportunidades culturales para jóvenes del barrio. ¿Solo es un lienzo o realmente el arte cambia vidas?".

El Estadio Américo Montanini dejó de ser solo un recinto deportivo para convertirse en una galería pública urbana gracias a la cuarta edición del festival ‘Pinta La Bonita 2025’, que reunió a crews y artistas de varias regiones del país. La Corporación Intutober lideró esta iniciativa con piezas que suman más de 500 metros cuadrados en la fachada del estadio.
Sin embargo, la administración municipal y los organizadores no han explicado cómo esta intervención se vincula con políticas para generar acceso real y sostenido a la cultura entre las comunidades vulnerables del sector de Bucaramanga ni cómo planean mantener y proteger estas obras.
El historiador y sociólogo urbano, Diego Ramírez, advierte que eventos como este son importantes pero insuficientes sin una estrategia integrada de desarrollo comunitario: "El arte urbano no debe quedarse en la superficie estética, debe ser herramienta para revitalizar barrios y fomentar la participación ciudadana. En Bucaramanga se ha avanzado poco y se corre el riesgo de que estas intervenciones sean solo decorativas sin impactos sociales."
"Necesitamos que el arte sea para todos, no solo para turistas o eventos puntuales. Queremos programación cultural permanente, apoyos para artistas locales y espacios de formación para jóvenes"
— María Fernanda Cuellar, líder comunitaria del barrio Campohermoso
Además, líderes culturales independientes señalan que si bien 'Pinta La Bonita' atrae turistas y genera visibilidad, esta clase de intervenciones requieren una fiscalización pública que garantice transparencia en los recursos y la inclusión real de la comunidad local.
Revisando antecedentes, en puntos como la Calle 45 y la Cárcel Modelo también se han realizado murales y proyectos artísticos que prometían revitalizar el tejido social, pero que no tuvieron seguimiento ni acompañamiento post-intervención, lo que limita su impacto en la transformación urbana.
Propuestas desde la academia y la comunidad
Expertos de la Universidad Industrial de Santander proponen que Bucaramanga implemente un modelo de gestión cultural comunitaria que incluya:
- Programas gratuitos de formación artística y talleres de producción cultural con enfoque social
- Participación directa de jóvenes y vecinos en el diseño y mantenimiento de espacios culturales
- Implementación de rutas culturales con acompañamiento educativo permanente para escuelas y familias
En ciudades como Medellín, estas estrategias han resultado en procesos de transformación social sostenibles que previenen la violencia y la exclusión.
La comunidad organizada exige a la Alcaldía y a los gestores culturales un plan claro de uso, mantenimiento y evaluación de impacto que vaya más allá de la fachada pintada y garantice el acceso ciudadaníacontinuo al arte y la cultura.
¿Estará Bucaramanga dispuesta a hacer del arte urbano un motor efectivo de inclusión social o seguirán siendo sólo murales para fotografías? Los vecinos del sector Montanini exigen respuestas con compromisos públicamente verificables.
Contexto adicional: Las intervenciones anteriores en Calle 45 y Cárcel Modelo carecieron de seguimiento y análisis de impacto social. El Estadio Montanini no cuenta aún con programas permanentes de formación cultural a partir de esta iniciativa.
Fuentes consultadas: Vecinos del sector Montanini, líderes comunitarios, expertos en sociología urbana UIS, organizaciones culturales independientes, Corporación Intutober (respuesta no obtenida al cierre).