Alcalde Sarmiento arremete contra bloque de exfuncionarios: “Actuaban adoctrinados, no eran servidores públicos”
Sarmiento aseguró que dentro de la Alcaldía operaba un bloque adoctrinado que no respondía a la institucionalidad, sino a intereses políticos externos.
La crisis desatada por las insubsistencias en la Alcaldía de Bucaramanga sumó un capítulo decisivo este martes, luego de que el alcalde designado, Javier Sarmiento, calificara a un grupo de exfuncionarios como un “bloque adoctrinado” que operaba dentro de la administración con intereses políticos ajenos a la institucionalidad.
La declaración fue hecha en entrevista con METROPOLITANO, donde Sarmiento defendió la decisión de retirar a 16 miembros del gabinete y aseguró que estos no actuaban bajo la lógica de la función pública, sino bajo “directrices externas”.
“Lo que había aquí no era un equipo técnico sino una estructura que respondía a un proyecto político derrotado. Muchos actuaban coordinados, con línea única y objetivos que no eran los de la Alcaldía. A eso me refiero cuando hablo de adoctrinamiento.”
Un grupo compacto que se resistió a la transición
La salida de secretarios, subsecretarios, asesores y directivos desató una batalla jurídica inmediata. Varios de ellos, vinculados al gobierno del exalcalde Jaime Andrés Beltrán —cuya elección fue anulada por doble militancia— acudieron a los estrados reclamando su permanencia.
De puertas para adentro, sin embargo, la versión es otra.
Funcionarios de la actual administración aseguran que el grupo actuaba “en bloque”, que mantenía reuniones paralelas y que, incluso después de la anulación de la elección de Beltrán, se movía como si aún respondiera a un mismo mando político.
Una fuente del despacho lo explicó así:
“No eran servidores públicos defendiendo su cargo. Eran un frente interno defendiendo un proyecto político. Y lo hacían coordinados.”
La decisión judicial y la lectura que algunos intentaron forzar
La jueza Quinta Administrativa, Andrea Catalina Serrano, suspendió de manera provisional las insubsistencias al considerar que fueron emitidas en plena vigencia de la Ley de Garantías Electorales. La determinación obligó a congelar los actos, pero no ordenó el reintegro de los exfuncionarios.
Pese a ello, varios de los afectados acudieron a la Alcaldía con la expectativa —y el discurso— de volver a sus cargos, generando confusión pública.
La administración recalcó que esa interpretación es incorrecta:
“La medida cautelar no implica regreso. Eso lo tienen absolutamente claro quienes acudieron hoy”,precisó uno de los asesores jurídicos del Distrito.
Las tensiones internas que anticiparon el choque
Antes de las insubsistencias, ya se hablaba dentro de la Alcaldía de choques por falta de alineación, decisiones bloqueadas y agendas contradictorias.
En voz baja, varios funcionarios describieron al grupo ahora suspendido como una “estructura cerrada”, impermeable a la transición y con poca disposición a cumplir las directrices del nuevo mando administrativo.
Un directivo lo resumió así:
“No era un asunto técnico. Era de lealtades. Y esas lealtades no estaban con la Alcaldía.”
Los nombres del litigio
Entre los amparados por la medida cautelar aparecen exsecretarios, subsecretarios y asesores como Ana María Vargas, Iván Darío Torres, Paola Andrea Mateus, Stephanía Soto, Liliana Serrano, Rosemberg Sanabria, Manuel Parada y Jaime Otero, entre otros.
Todos deberán esperar la decisión de fondo del proceso judicial para saber si podrán —o no— regresar.
Un cierre sin ambigüedades
Sarmiento insistió en que las insubsistencias fueron una decisión “necesaria, jurídica y políticamente responsable” para garantizar una transición ordenada hacia las elecciones atípicas del 14 de diciembre.
“La administración es una institución, no un botín político. Y aquí no vamos a permitir estructuras internas que respondan a intereses distintos a los de Bucaramanga.”
Con el proceso judicial en marcha y el ambiente político caldeado, la controversia apenas comienza a definirse. Pero, por ahora, un mensaje quedó claro desde el despacho del alcalde: las decisiones tomadas no se revertirán por presiones ni por discursos de retorno adelantado.