Afiliados de Comfenalco Santander cuestionan certificaciones: ¿calidad o solo papeles?
Usuarios del área metropolitana demandan mejoras reales y accesibles, no solo certificados oficiales
BUCARAMANGA — María González, afiliada de Comfenalco Santander y residente del barrio Juan Atalaya en Bucaramanga, expresa su preocupación: "La Caja anuncia certificaciones internacionales, pero para nosotros lo que importa es que los servicios sean realmente eficientes, que no haya largas filas y que los cursos de formación sean accesibles para toda la comunidad". La petición de María refleja la molestia de muchos usuarios que sienten que las certificaciones no se traducen en mejoras tangibles en la atención y formación.

Desde 2007 Comfenalco Santander ha mantenido la certificación ISO 9001:2015 para su Sistema de Gestión de Calidad, y desde 2013 cuenta con la certificación NTC 5555:2011 para su formación para el trabajo. Sin embargo, la percepción de los usuarios en Bucaramanga y municipios cercanos como Floridablanca y Piedecuesta contrasta con el discurso institucional.
La entidad asegura que estas certificaciones avalan la calidad de sus procesos y programas, y que representan un compromiso con la mejora continua. La renovación de estas certificaciones fue anunciada recientemente, y el gerente del área formativa destaca que los programas educativos están alineados con las necesidades del mercado laboral.
Pero los usuarios consultados reclaman que, en la práctica, persisten problemas como falta de acceso para sectores vulnerables, demoras en la atención y una oferta formativa que no siempre responde a la realidad económica local.
"Es importante que Comfenalco no solo se quede en acreditar procesos, sino que realmente mejore la calidad de sus servicios y la inclusión de quienes más lo necesitan acá en Floridablanca y Girón"
— José Luis Ramírez, afiliado y líder comunitario en Floridablanca
Expertos independientes y veedurías ciudadanas coinciden en que la certificación ISO es una herramienta administrativa, pero no garantiza por sí sola la calidad efectiva percibida por los usuarios. La representante de una organización de control social señala que la entidad debe transparentar indicadores concretos de desempeño y resolver las quejas históricas sobre acceso y atención.
Según informes locales, aunque la entidad ha avanzado en formalizar sus procesos, la matrícula y completitud de cursos ha tenido fluctuaciones en los últimos años, con reportes de exclusión de comunidades rurales en municipios como Girón y Piedecuesta.
Propuestas desde la academia y organizaciones sociales
Profesionales de la Universidad Industrial de Santander recomiendan implementar un sistema de monitoreo ciudadano permanente que vincule a las comunidades con la evaluación continua del servicio. Además, proponen impulsar programas de formación que respondan a las vocaciones productivas del área metropolitana y una mejora en la comunicación directa con afiliados.
- Crear plataformas digitales de seguimiento y quejas accesibles a todos los usuarios
- Actualizar la oferta educativa con base en estudios de mercado locales
- Realizar alianzas con entidades comunitarias para cobertura inclusiva en zonas vulnerables
La organización social Red de Veedurías de Santander ha solicitado a Comfenalco mayor apertura para procesos de auditoría ciudadana y mesas de diálogo con los usuarios de Bucaramanga y municipios vecinos.
¿Logrará Comfenalco Santander que sus certificaciones se traduzcan en atención y formación efectiva para los miles de afiliados en el área metropolitana? La comunidad exige que las promesas vayan más allá del papel.
Contexto adicional: La certificación ISO 9001:2015 se mantiene desde 2007, mientras la certificación NTC 5555:2011 para formación se renovó desde 2013. Sin embargo, persisten quejas en usuarios del área metropolitana sobre acceso y calidad en servicios.
Fuentes consultadas: Usuarios afiliados de Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta, veedurías ciudadanas, expertos independientes de la UIS y voceros de Comfenalco Santander.